Registrado: 15 May 2008
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Publicado: Wed Jul 23, 2008 11:12 pmTítulo del mensaje:
Vanderpollo capulla, eres una desesperada, ¿no tienes suficiente con El Diario de Leila? xDDD que por cierto, a mitad me lo dejaste asdfghhj (como no seas Bea me pego un tiro)
Registrado: 23 Mar 2008
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Publicado: Thu Jul 24, 2008 5:40 pmTítulo del mensaje:
Me gusta que Jaime la rechaze, eso hace que confíe un poco más en el. Y se pude ver el cambio que ha obrado el intento de violación en Lu, es un detalle que me gusta, ahora Lu se ve más vulnerable.
Cita:
Desde lo que había sucedido en el callejón, sentía a veces la necesidad de aislarse del mundo. Le daba miedo, y le costaba reconocerlo, que pudieran lastimarla
Registrado: 19 Mar 2008
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Publicado: Fri Jul 25, 2008 8:44 pmTítulo del mensaje:
-No debes hacer eso – le dijo, serio.
Ella le miró a los ojos, sin miedo. Estaba asombrada, pero no sabía decir por qué. Intuía que nunca le había pasado algo como aquello.
-¿Está mal? – inquirió, inocente.
-Eres una niña, Lu, no puedes jugar con fuego – ella sintió de repente que algo se dibujaba en su cabeza.
Recordó a Álvaro, recordó el calor de sus besos, el tacto de sus manos. Recordó cómo él la había mimado, cómo había dejado que ella jugara todo lo que se le había antojado. Le había seducido y él no se había resistido. Y ahora Jaime le decía que aquello estaba mal. ¿Cómo algo tan magnífico podía estar mal?
-No estoy jugando con fuego, y no creo que esté mal. No soy ninguna niña – dijo, muy seria.
Quería que aquel hombre le suplicase, que se rindiera ante su mirada. Pero Jaime no parecía dispuesto a ceder.
-Sí que lo eres, pequeña Lu, eres una niña. No sé qué hay dentro de tu cabeza, pero tus ojos están llenos de algo que no deberían contener – Lu dejó de mirarle. – Escúchame, Lucía. Vive el tiempo que tienes que vivir, no quieras crecer antes de tiempo. Si eres mayor ahora, nunca serás niña. No sé qué ha sido de ti este tiempo, no sé qué vida has vivido, pero siento que nunca has tenido la oportunidad de ser una niña, nunca has tenido la opción de actuar simplemente como lo que eres – ella se apartó de él, despacio.
Álvaro, con su sonrisa magnética, estaba en su cabeza, en su corazón y entre sus piernas. De repente lo había recordado todo. Ya no había lagunas, ya no había dudas. Sabía qué había pasado, recordaba a Malena, a Álvaro, a ella misma. Y se dio cuenta de que jamás sería una niña. Una vez, hacía mucho tiempo, había creído en los príncipes encantados que rescatan a princesas; se había sentido princesa. Pero aquello quedaba muy lejos en su memoria, y ya no sentía en la piel lo que había sentido entonces. No era una niña, aunque Jaime la mirara como tal, y se lo iba a demostrar.
-Quiero dormir – dijo, incómoda.
Quería que se fuera de allí, que la dejara sola. Necesitaba pensar.
-De acuerdo, Lucía. Descansa. Vendré a llamarte a la hora de cenar – Lu le miró un instante y negó con la cabeza.
-No hace falta que vengas, no cenaré. Quiero dormir hasta que acabe el viaje – se le escapó el atragantamiento de un sollozo que no quería lanzar, y escondió la carita en los almohadones.
Jaime la miró con tristeza y salió del camarote. Ahora sabía más de la niña, más incluso de lo que quería saber. Lo que había sentido durante la comida se había puesto de manifiesto en el camarote. Lu tenía lascivia en la mirada. Pero no era carne de puta, como muchas otras criaturas que él había conocido. Lu era diferente, más lánguida, más infantil. No era una muñeca que juega a la seducción, era la seducción en si misma. No buscaba un fin, como muchas otras, sino que el fin mismo era el placer. Nervioso, volvió al salón, donde Blanca tomaba una copa de vino con calma.
-¿Cómo está? – preguntó, escrutando a Jaime con la mirada.
-Un poco perdida – murmuró él, sentándose frente a ella.
-¿Crees que sabrá salir adelante? – Blanca miró a Martina, que, en cubierta, volvía a llorar por el mar que dejaba atrás.
-Mejor que Martina. – dijo Jaime, cansado – Es pequeña y tiene miedo, pero es fuerte. Y nos tiene a nosotros – contestó él, mirándola con dulzura.
-Me da miedo meterla en el bar, Jaime. Tiene algo, algo que revuelve a los hombres – Blanca recordó a Lu con nitidez.
-Pero eso puede venirnos bien. Será un reclamo excelente – la tranquilizó él.
-No quiero usar a la niña, Jaime, eso no sería justo.
-Y qué es justo en esta vida, Blanca. Dime, ¿Qué es justo? _________________ La historia de Lu - ACT: 26.7 |||
Registrado: 20 Jul 2008
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Ubicación: En los brazos de Marius <3
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Publicado: Sat Jul 26, 2008 12:33 amTítulo del mensaje:
Oh my Edward!!
Lu al fin recordó todo = ¿Lu vuelve a las andadas? _________________ Mis amigos invisibles me dijeron que no debo de hablar con los objetos y los animales.